
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Esta isla del Dodecaneso, que se encuentra más cerca de las Cícladas que de este archipiélago al que pertenece, ofrece un ritmo relajado y un estilo de vida que permanece intacto.
Cuando se trata de disfrutar de vacaciones a la griega , es imposible no hacer un alto en las islas helenas, un destino que con su atmósfera única se posiciona como uno de los más idílicos de Europa. Y si los atractivos de Mykonos o Santorini no necesitan de mucha presentación para los viajeros de España, también existe un rincón en el Dodecaneso que permanece apartado de las rutas turísticas habituales y cuenta con suficientes ingredientes mediterráneos para tocarte el alma.
Se trata de Astypalea , una isla con vertiginosas casas encaladas y forma de mariposa que merece la pena visitar en cualquier momento del año. Nada más pisar este pequeño paraíso del Egeo entenderás que definirlo como bonito es quedarse corto.
En busca de un edén con pocos turistas
Dicen que en esta isla Zeus y los dioses olímpicos celebraban sus banquetes. Y no se puede explicar mejor el buen gusto que tenían. Nada más poner un pie en Pera Gialos (su encantador y pintoresco puerto), tendrás ante ti la mejor panorámica de Chora con sus armoniosas casas blancas de forma cúbica enclavadas en la ladera. Y en todo lo alto: las ruinas de la fortaleza veneciana que ha dominado el paisaje de Astypalea desde 1413.
Estamos en una isla griega y eso se refleja también en muchos rincones que recuerdan a Mykonos, por los molinos, o a Santorini con las cúpulas azules apuntando al cielo. Pero Astypalea ni goza de la misma fama ni está tan saturada de turistas y ahí radica buena parte de su encanto.
El castillo, un punto de referencia en la isla
Desde el emblemático paseo marítimo comenzamos un recorrido que nos conduce por unas escalinatas donde encontraremos ocho molinos de viento situados estratégicamente cerca de la plaza central de Chora (capital de la isla) . Después un laberinto de callejuelas nos llevarán hasta la imponente puerta de madera del castillo veneciano de Querini , que desde lo alto domina la isla ofreciendo unas vistas mágicas, tanto de Chora como del azul infinito del mar Egeo. Construido sobre las ruinas del castillo bizantino y la antigua acrópolis de la isla, en su interior se pueden visitar dos iglesias: Panagia Evangelistria y Agios Georgios , famosa por sus iconos de madera tallada.
Una de las iglesias más bellas del Egeo
A los pies del castillo veneciano se encuentra Panagia Portaitissa , que con su cúpula azul y su bonito campanario de tres pisos domina la ciudad. Esta iglesia ortodoxa, que es una de las más bellas del mar Egeo, fue construida en el siglo XVIII y alberga una copia sagrada del famoso icono milagroso de la Virgen María (traída desde el Monte Athos).
Las mejores playas de Astypalea
Astypalea cuenta también con numerosas calas y playas de aguas cristalinas de un azul intenso. La playa de Livadi es la más concurrida de la isla y también la más cercana. Rodeada de campos de árboles frutales, en este arenal encontrarás tabernas, cafeterías y también pequeñas tiendas.
Pero si buscas algo más exclusivo, durante los meses de verano hay lanchas motoras que salen desde el puerto de Pera Gialos hacia otras playas más tranquilas, como Vatses, Kaminakia y Agios Giannis , o también hacia los cercanos islotes de Koutsomytis y Kounoupa , donde podrás disfrutar casi en soledad de este paraíso heleno.
Comida local en las tabernas
Unas vacaciones en Grecia son también un viaje gastronómico para descubrir nuevas propuestas culinarias, un placer que en el caso de Astypalea viene marcado por la combinación de sabores dulces y salados. Entre los platos locales que tendrás la ocasión de probar en las tabernas de la isla están el lambriano (chivo asado relleno de arroz y especias) o la la arntista (un guiso de lentejas).
Y no te vayas sin tomar los sabrosos quesos de Astypalea . Uno de los más populares es el queso chlori, fresco y de cabra, ingrediente principal de las pungias, unas deliciosas empanadillas de hojaldre que también llevan miel. Entre los distintos sabores que pruebes tampoco te pasará desapercibido el azafrán, una especie que se usa mucho en la cocina astípica aromatizando dulces como las galletas lambrokoulouras.