Ni la Casa Batlló ni la Sagrada Familia: el tesoro modernista a una hora de Barcelona que parece de película

Ni la Casa Batlló ni la Sagrada Familia: el tesoro modernista a una hora de Barcelona que parece de película

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Este tesoro está ubicado en uno de los municipios más grandes de Cataluña y erigido por uno de los artífices más conocidos del modernismo en España.

La obra de Antoni Gaudí está reconocida en todo el mundo, y es que por algo lugares como la Sagrada Familia o la Casa Batlló están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El arquitecto dejó un legado que perdurará toda la eternidad, y muchos se fijaron en sus creaciones para levantar joyas del modernismo en otros puntos de España... aunque muchas de ellas no se encuentran lejos de Barcelona.

De hecho, a poca distancia de la capital de Cataluña se encuentra una de las mayores maravillas modernistas de toda España. Para encontrarla, hay que irse a uno de los municipios más poblados de la provincia de Tarragona, y es que allí se esconde un tesoro asombroso erigido hace un siglo por otro de los máximos referentes mundiales del modernismo, Lluís Domènech.

Casa Navàs, el gran tesoro modernista de Reus

Este arquitecto afamado también dejó su huella en la ciudad de Barcelona, a la que dio dos de sus grandes monumentos, el Palacio de la Música Catalana y el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, aunque también hizo lo propio en el municipio de Reus, donde está la impresionante Casa Navàs, la cual fue construida entre 1901 y 1908, y a lo largo de sus más de 115 años de historia, se ha convertido en un símbolo de la localidad.

Fue encargado por el comerciante Joaquim Navàs y su esposa y es de los pocos edificios modernistas que mantienen intactos la mayoría de los elementos que la conforman. Se ideó como una vivienda y una tienda y fue dañada durante la Guerra Civil, pero en los últimos años se ha reconstruido para que vuelva a brillar con el mismo esplendor que tuvo a principios del siglo XX.

Si su fachada ya llama la atención a quienes pasan junto a ella, quienes cruzan sus puertas se quedan absolutamente petrificados con su interior, iluminado con luz natural por ventanas, vidrieras y claraboyas que dan una luminosidad increíble a esta joya de 200 metros cuadrados de extensión. Además, se conserva el mobiliario original, lo que hace que los visitantes se embarquen en un viaje en el tiempo que jamás se les borrará de la memoria.

Quienes lo deseen, pueden visitar la Casa Navàs todos los días de la semana, de lunes a domingo, a través de unas visitas guiadas de algo menos de una hora de duración en las que se explica al detalle la historia de esta fascinante reliquia modernista. Las entradas se pueden adquirir a través de la propia página web del monumento y tienen un precio de 16 euros (la tarifa reducida es de 13 euros).

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