El refugio de Carlos Espí, delantero del Real Madrid: joyas y playas a menos de una hora de Valencia

El refugio de Carlos Espí, delantero del Real Madrid: joyas y playas a menos de una hora de Valencia

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El delantero del Real Madrid nació en una localidad valenciana que combina montaña, playa y joyas arquitectónicas y a la que vuelve siempre que puede.

Carlos Espí está siendo uno de los grandes nombres del Real Madrid en este comienzo de temporada. El joven delantero de 21 años llegó al equipo blanco de la capital de España este verano procedente del Levante, y en su viaje de Valencia a Madrid poco podía imaginarse que iba a ’salvar’ al club en dos partidos de La Liga en los últimos minutos: contra el Espanyol en Barcelona en la jornada 1 y contra el Elche en la urbe alicantina en la 6.

La realidad es que el joven delantero se ha convertido ya en un ídolo del Santiago Bernabéu, algo inimaginable cuando era tan solo un niño jugando en su localidad natal, Tavernes de la Valldigna, un bonito pueblo ubicado en la provincia de Valencia al que regresa siempre que puede; además, es uno de los destinos valencianos más infravalorados, por lo que siempre es un buen lugar para hacer una excursión desde la capital de la Comunidad Valenciana.

Tavernes de la Valldigna, el pueblo natal de Carlos Espí

Tavernes de la Valldigna cuenta con unos 17.800 habitantes y se asienta en la comarca de la Safor, a menos de una hora de la ciudad de Valencia. La localidad puede presumir de combinar apasionantes monumentos arquitectónicos con una excepcional naturaleza, tanto de costa como de montaña, lo que convierte al municipio en un destino perfecto para todo tipo de viajero, sobre todo aquellos que buscan huir de las masificaciones.

El gran tesoro de la localidad es su castillo, erigido en lo alto de un cerro en el macizo de las Tres Cruces y que data de la época musulmana. Aún perduran los restos de su muralla, así como dos torres y un aljibe del recinto defensivo, y a pesar de que no es nada fácil llegar a él, merece la pena realizar la caminata desde el núcleo urbano, donde se pueden encontrar edificios tan bonitos como el antiguo hospital de Sant Roc o las iglesias de San José y San Pedro, la cual data del siglo XVI.

A poca distancia del casco urbano también se esconde la Ermita del Cristo del Calvario, que se remonta a finales del siglo XIX y que se encuentra muy cerca de otro de los lugares de interés de la localidad, la Cueva de Bolomor, un impresionante yacimiento paleolítico donde se han hallado numerosos restos prehistóricos; además, el pueblo está a solo siete kilómetros del Monasterio de Santa María de la Valldigna, una de las maravillas arquitectónicas más especiales de la provincia de Valencia.

Tampoco hay que irse de Tavernes de Valldigna sin disfrutar de alguna de sus playas, como la homónima, en la que se erige la Torre de Guaita (levantada en el siglo XVI para defenderse de los ataques de piratas), la de la Goleta o la de Marenys; quienes prefieran la montaña y completar rutas de senderismo, pueden realizar el PR-CV38, que llega hasta el Alto de las Tres Cruces, el PR-CV 39, que se adentra en la umbría del Massalari, o la Ruta de los Sentidos, en la que se combina mar, marjal y montaña.

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